¿Dar protección o ser sobreprotectores?

¿Dar protección o ser sobreprotectores?

Una de tantas cuestiones que pasan por la cabeza de los padres y madres es saber cuándo damos una “dosis sana” de protección a nuestros hijos y cuándo pasamos más allá del límite y caemos en la “sobredosis de la sobreprotección”.
El proteger implica el brindar las condiciones favorables para que algo o alguien (en este caso nuestros hijos) estén en buenas condiciones y sean felices.
El sobreproteger implica el impedir de manera exagerada que algo o alguien sufra un daño.
¿Cómo ser padres protectores sin llegar a la sobreprotección?

1. No veas el peligro en todas partes:
Como adulto te corresponde proyectar una imagen de seguridad y serenidad.
Concédele la posibilidad a tu hijo que explore su mundo: que acaricie a un animal, que se ensucie en la tierra, que se agite, que ensucie su ropa jugando, que corra con otros niños, que (sin querer queriendo) cometa un error (para que luego aprenda de él).

2. Ayuda a tu hijo a que poco a poco vaya construyendo confianza en sí mismo:
Plantéale retos y hazlo poco a poco. Permite que, una vez planteada la tarea, sea él o ella quien vea cómo la resuelve (no los dejes solos en el proceso pero tampoco les facilites todo).
Cuando ellos hayan logrado su cometido, felicítales por el resultado y el esfuerzo hecho pero sin exagerar. Los hijos se dan cuenta cuando tratamos de exagerar las felicitaciones y llegan a percibirlas como deshonestas.
Si los hijos cometen errores durante la ejecución de la tarea, déjales en claro que errar es humano. Que sientan que es válido volver a empezar.

3. Piensa a largo plazo:
El sobreproteger permite que tus hijos se sientan satisfechos aquí y ahora pero no es la mejor de las estrategias para asegurar que tus hijos se desenvuelvan como seres autónomos en el futuro.
Mientras estés tú allí para resolver las situaciones que aquejen a tus hijos el sistema funcionará pero, ¿qué pasará cuando no estés cerca para ayudarles con esa “dosis de sobreprotección”?
La identificación de las aptitudes de tus hijos y la posterior potenciación de las mismas para que logre convertirse en una persona funcional, independiente y feliz toma tiempo pero vale mucho la pena.

Humberto Alfonso García-Monterroso Verano
Psicólogo Euroamerican College / C.Ps.P: 30190
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